Ya he escrito en este blog sobre WhatsApp como prueba en juicio, y otros compañeros han hablado del acta notarial de WhatsApp; sin embargo, hay una eterna pregunta que siempre se hace en las notarías (por no decir lamentablemente la única pregunta que se hace) y es: ¿cuanto cuesta un acta notarial de WhatsApp?.

No te engaño, pues por más que leas este post, el resumen es que el acta notarial de WhatsApp cuesta lo que tenga que costar, dado que simplemente voy a compartir una de las diversas historias que habitualmente me ocurren a mi, y a mis compañeros Notarios.

Una señora entraba en mi despacho, poco antes de que cerráramos.

Tenía mucha prisa para levantar un acta notarial de unas conversaciones que había tenido por whatsapp con su ex marido; el motivo era que al día siguiente tenía un juicio en el que el marido trataba de privarle de la patria potestad, y su abogado le había recomendado levantar acta notarial de las conversaciones que había mantenido por whatsapp con dicho señor.

El ser notario de pueblo, te da la ventaja de saber mucho más de las historia que te comenta el ciudadano, pues me llevo bastante bien con muchos abogados del pueblo, y me consta su profesionalidad.

Simplemente no me puedo creer que un tema tan importante se deje para el último momento.

Junto a sus prisas, lo primero que me sorprendió cuando le atendí y le pregunté desde cuando quería que tomara las conversaciones, es que ella me comentara que: sólo quería las conversaciones de los dos meses anteriores, pues sin querer ya había sacado ella las conversaciones antes, y las había borrado, y el abogado le había dicho que eso no valía en el juicio.

Inmediatamente me suelta…

Es que yo no entiendo para qué tengo que venir al notario, basta con enseñarle el móvil al juez

No pude evitar comentarle…

Señora un juicio no tiene lugar ni como ve Ud en las películas, ni como a Ud le parezca oportuno, sino conforme a la Ley de Enjuiciamiento Civil, no se lo tome a mal pero en sala ni va a decirle al Juez que mire el móvil, ni va a mandar al Juez a que le traiga un café y una tostada.

No fue el…  “pues sigo sin entenderlo“, fue el tono usado; el que definitivamente me puso de manifiesto que estaba ante el típico ciudadano que además de consultar a su abogado (si es que le consulta) mira la wikipedia, pregunta a dos amigotes, y decide elaborar su teoría propia (creo que ya os he explicado en otros post la diferencia entre formular una teoría y decir una tontería).

Intentando centrar el tema, le comenté que las pruebas se aportan en juicio y que todas las partes tienen derecho a examinarlas, por lo que es simplemente ridículo que el móvil de una persona esté circulando por la sala, amén de que habría que dejar el móvil en el Juzgado, donde además debería de conservarse por si había apelación a la sentencia.

La señora, me cortó, y con un tono más alto de lo normal, de esos que te dan a entender que estas hablando con alguien que sabe mucho y que es muy importante, me recordó que tenía mucha prisa porque el juicio era al día siguiente, a lo que no pude evitar recordarle:

  • Que esas prisas las había provocado ella, pues citada estaba al juicio desde hacía probablemente meses, y era ella, no yo, quien había esperado al último momento.
  • Que sabía tan bien como yo que hay dos notarías más en Alcalá de Guadaíra, y que su abogado precisamente aparecía poco por ma mía, pero que “casualmente” le había dicho que el acta la hiciera yo (no es por echarme más flores de las necesarias, pero los que me sigan en este blog, pueden intuir que las actas que yo levanto, no son iguales a las que hacen otros compañeros míos de plaza).

 

Le comenté a la señora que en todo caso, para los no más de cien o doscientos euros que iba a costar el tema, no merecía mucho la pena.

Inmediatamente la señora me vuelve a cortar indicando que mi empleado le había dicho que el acta costaba poco más de 100€, aunque el número de folios podía influir en el coste, así que por favor escribiera poco.

Simplemente acababa de colmar el vaso de mi paciencia, por lo que me limité a indicarle:

  • Que además de transcribir las conversaciones yo hacía gratuitamente una serie de comprobaciones, pero que estaba en mi legítimo derecho a cobrarlas, pues para hacerlas son necesarios unos conocimientos técnicos que si quería podía solicitar a cualquier otro notario.
  • Que sería muy recomendable la intervención de un perito, pues por más que yo tenga ciertos conocimientos, no soy perito y no puedo emitir juicio alguno, sino simplemente dejar constancia de lo que veo o percibo por mis sentidos
  • Que el número de folios más que de mi, dependía de ella y de lo que ella hubiera escrito
  • Ante su insinuación de que sólo tomara la parte más importante de las conversaciones, le indiqué que las conversaciones o iban íntegras o simplemente no autorizaba el acta, pues no estaba dispuesto a aceptar ninguna alteración de las mismas, que pudieran descontextualizarlas.
  • Que podía estar tranquila, pues aunque en mi legítimo derecho estoy a transcribir las conversaciones en la diligencia, con el formato de párrafos sílabas y líneas que marca el Reglamento Notarial, lo haría como un documento adjunto, y así el coste sería menor.

 

Un poco calmada, me comentaba que era una pena haber perdido conversaciones antiguas, a lo que le comenté que eso no era un problema y que yo podía recuperarlas.

¿Para qué hago el comentario? nuevamente la señora me suelta, con ese tono alto e irritante de voz al que empezaba a acostumbrarme..

Claaaro, así sale más cara el acta.

Simplemente le comenté que no se preocupara, que reproduciría el periodo  de tiempo que ella solicitaba, pero que no me costaba trabajo recuperar las conversaciones antiguas (entre otras cosas, porque para hacer mi trabajo, sabía que tan pronto como sacara las conversaciones, tendría las nuevas y las antiguas).

Hice lo que tenía que hacer, y que obviamente no os voy a contar, pues este post no es un tutorial.

Cuando la señora vio en la pantalla de mi ordenador todo su historial de conversaciones me suelta…

¿Me lo puede imprimir o grabar en un pen drive?.

En ese momento es cuando confieso que no pude evitar una sonrisa, y soltarle, un……

No señora, ud me ha requerido para que de fe de lo que ud ha decidido; ha apurado los tiempos, y lo que Ud ha visto lo he hecho como Notario, pero no son conocimientos que tengo por ser Notario…si Ud quiere vaya a un informático y que se lo haga, pero por poco más de cien euros, esto es lo que quería y esto es lo que tiene Ud.

Estaba claro que la señora no es de esas que callan fácilmente, y les gusta tener la última palabra por lo que me dijo…

Anda que no es Ud amable.

Tenía claro que la última palabra la iba a tener yo, por a lo que le respondí, antes de que siguiera hablando…

Exactamente igual que Ud.

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