Hace poco me escribía un compañero de Barcelona indicándome que no le acababa de convencer el sello de mi Notaría, pues es un libro abierto en el que está escrito “Nihil Prius Fide” y consideraba que el libro que aparece en el sello del notario debería de ser cerrado debido al secreto del protocolo.

Lamentablemente he perdido el correo (por otra parte muy amable) por lo que aprovecho para contestar a mi compañero, explicaros cómo ha de ser el sello de una Notaría, así como alguna anécdota relativa a mi sello.

¿Cómo ha de ser el Sello del Notario?

Del sello se ocupa el Reglamento Notarial, según el cual:

Artículo 66.- El sello notarial tendrá en lo sucesivo carácter obligatorio y llevará en el centro un libro en forma de protocolo, con el lema «Nihil prius fide», orlado con el nombre y apellido del Notario y la designación de su residencia.

Los únicos requisitos del sello es:

  1. Que tenga un libro en forma de protocolo
  2. Que tenga el lema “Nihil Prius Fide
  3. Que esté rodeado (u orlado) con el nombre y apellido del notario así como su residencia (que es el lugar en el que está demarcada su notaría, aunque no viva en esa localidad

 

Ningún requisito más se pide legal o reglamentariamente

¿Cual es el origen de mi sello?

Estaba un domingo como tantos, con un grupo de amigos, entre ellos mi compañero Nacho Guajardo.

Habíamos quedado a almorzar, y tras la comida, nos pusimos con unas copas a arreglar el mundo.

Es raro que cuando hay copas y un Notario cerca, alguien no trate de arreglar el Notariado; de hecho en aquellas épocas todos hablaban de lo lento que lee el Notario, o de lo buenas que eran las hipotecas multidivisas.

En aquella ocasión el tema iba de la imagen de rancios y viejunos que tenemos los Notarios.

Nuestro amigo Luciano nos intentaba hacer ver que nosotros dos éramos personas normales y corrientes; y que es una pena que habiendo notarios como nosotros, la imagen que tiene la sociedad de nuestro oficio sea la que antes he comentado.

¿Y por qué no nos haces un diseño de sellos y carpetas Luciano?

No se si fue Nacho o fui yo, quien lanzó el reto, del que acabaron saliendo las carpetas y sellos que actualmente ambos tenemos (por cierto cada uno luego habló por separado con Luciano y nuestras carpetas y sellos son tan diferentes, como diferente es nuestra personalidad)

Como Luciano es un profesional del diseño, me limité a enseñarle el Reglamento Notarial, y decirle que yo quería ser diferente, por lo que le daba manga ancha a su creatividad.

¿Y por qué no un sello cuadrado Paco? ¿Y por qué todos los libros que aparecen en el Sello están siempre cerrados, si tu eres una persona abierta?

Sin saberlo en el año 2005 Luciano me estaba metiendo en el cuerpo el veneno del Marketing, y me estaba enseñando que no es lo mismo marketing que publicidad.

¿He tenido algún problema por mi sello de Notario?

Que sepa soy el único Notario de España que tiene el sello cuadrado y no redondo, lo cual me ha causado algún problema anecdótico.

Ya antes de que mi amigo y compañero Miguel Prieto, escribiera sobre los bancos como notarios, liquidadores y calificadores, tuve mi primera incidencia con un banco que se emperraba en que mis copias no eran válidas porque el sello tenía que ser redondo por ley.

Obviamente hablamos la ley del incompetente que sin tener ni pajolera idea, hace mucho que se cree que los notarios somos empleados de la banca (cosa que con palabras menos amables expliqué al director de la oficina y dejé por escrito al indígena -me resulta difícil usar la palabra individuo en este caso- que devolvió la escritura).

Prometo un post sobre una más que impertinente llamada de un empleado de un Registro de la Propiedad, quejándose de las carpetas que habíamos diseñado.

¿Por qué mi compañero cree que el libro que aparece en el sello del notario ha de estar cerrado?

Con muy buen criterio y muy amablemente, apuntaba mi compañero de Barcelona que el libro del protocolo que ha de aparecer en el sello notarial ha de ser cerrado, pues el protocolo notarial es secreto.

Comparto esta idea, pues lo que sucede en la Notaría se queda en la Notaría, y no es que las conversaciones entre el Notario y el ciudadano estén protegidas por el secreto profesional, sino que todo lo que se documenta ante notario está protegido por el secreto del protocolo

Artículo 274. 1 Reglamento Notarial–  Los protocolos son secretos. Con los protocolos especialmente reservados de que tratan los artículos 34 y 35 de la Ley se observarán las formalidades descritas para los protocolos generales en la parte que les corresponda, cumpliendo las prescripciones de los citados artículos de la Ley.

De hecho la revelación de este secreto es un delito especialmente sancionado, pues destacan dos artículos en el código penal:

Artículo 198.- La autoridad o funcionario público que, fuera de los casos permitidos por la Ley, sin mediar causa legal por delito, y prevaliéndose de su cargo, realizare cualquiera de las conductas descritas en el artículo anterior, será castigado con las penas respectivamente previstas en el mismo, en su mitad superior y, además, con la de inhabilitación absoluta por tiempo de seis a doce años.

¿Por qué el libro que aparece en mi sello de notario ha de estar abierto?

Teniendo razón mi compañero, pienso que el sello, en cierta forma, refleja la imagen que transmite el Notario.

Es cierto que el secreto del protocolo es enseña del notariado, pero no menos que el Notario está al servicio al ciudadano.

Ese servicio implica que el Notario ha de tener las puertas de su despacho abiertas, ha de recibir personalmente a quien venga al despacho, y no escudarse tras los empleados.

Por supuesto que defiendo y defenderé el secreto del protocolo (de hecho lo veo clave en la actual sociedad digital) más el secreto del protocolo es un deber legal, y el sello es una mera imagen.

Sin embargo siendo mi protocolo secreto, mi Notaría está abierta; y no veo incompatibilidad alguna entre ambos conceptos.

Este blog ha provocado, que reciba llamadas y comentarios desde los lugares más insospechados, en todos ellos hay Notarios, y seguro que fantásticos, y dispuestos a servir; sin embargo el ciudadano no lo sabe.

Un simple sello con un libro abierto, ha resultado ser mensaje más que suficiente para que muchos entiendan que en mi despacho estamos para ayudar y servir, independientemente de que vayamos o no a ganar dinero.

No dudo que son cientos los compañeros que también tienen esa actitud, simplemente les animo a que busquen la forma de lograr que el ciudadano lo entienda así.

Hay más gestos pequeños, pues cualquiera entiende que: al abrir el libro del protocolo en un sello, me estoy abriendo como persona y como profesional; y seguro que mis compañeros, pueden hacer este y otros sencillos gestos similares.

Les animo a ello, pues así podrán vivir la fantástica experiencia que yo vivo, tanto en mi vida analógica, como digital.

 

PD.- Por respeto hacia mi oficio el sello que pongo no tiene mi destino, por lo que es sólo parte del sello real de la Notaría que sirvo, y si es una parte de lo que quiero transmitir en Redes Sociales, y lo que con más o menos fortuna he tratado de transmitir en los destinos que he tenido.

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